Cambiemos de juego

Yo ya estoy cansada de este juego… ¿y tú? ¿No sabes de qué te hablo? Entonces… sigue leyendo. . No conocemos muy bien las reglas, y siempre nos toca perder. Los señores que juegan al juego del dinero, las han aprendido a la perfección. Y lo que es peor, ellos no son quienes se comen a la Reina. Para eso, tienen a los peones.
Los señores que juegan al juego del dinero, disfrutan y llegan al orgasmo al ver que su dinero (que en definitiva, no es más que un NÚMERO en una pantalla de ordenador), no deja de crecer.
Los jugadores, no son conscientes de las consecuencias de su juego. Ellos, creen, que no hacen mal a nadie.... Tienen una doble moral. Porque se auto-convencen que destinando algunos ceros de ese número de la pantalla, a alguna ONG, ya les vale para dormir tranquilos. Mientras por otro lado, su juego, aprieta y asfixia economías de países con gobernantes de mano suelta, que han gastado y gastado y metido en sobres muchos, muchísimos millones....
Señores que juegan a ver quien la tiene más grande, (La Cuenta Corriente) ...
¿Habéis visto alguna vez las últimas horas de un niño cuando la desnutrición lo consume desde dentro?
¿Habéis sentido alguna vez el dolor de una madre cuando los últimos suspiros de su hijo se escapan entre sus dedos?
¡Basta Ya! ¡Cambiemos de juego!
El nuevo juego que les propongo se llama El Juego de la Humanidad.
¿De qué le sirvió a los hombres más ricos y poderosos de Roma, serlo, si Roma se derrumbó?
¿De qué les valió a los Semi-dioses Egipcios, acumular riquezas, si su civilización dejó de existir?
¿Qué beneficio obtuvieron los todopoderosos Mayas, hartos de tesoros, si finalmente se quedaron sin nada?
Las sociedades, cuando van perdiendo sus valores, sus principios, finalmente, pierden su grandeza. Nuestra sociedad ya no es la sociedad que se levantó de las guerras y las crisis económicas. Nuestra sociedad es una sociedad enferma, ojalá que no, enferma de muerte.
¿Qué tal si proponemos unas reglas nuevas para nuestro nuevo juego?
Las personas, los animales y su entorno deben ser más importantes que las ganancias de las empresas.
Las personas, los animales y su entorno deben ser más importantes que la explotación de los recursos naturales.
Las personas, los animales y su entorno deben ser prioritarios, antes que la avaricia de las personas.
En lugar de Servicio Militar Obligatorio, podríamos poner un Servicio Social Obligatorio. Ayudar a los demás, ayuda a uno mismo a crecer, a ver sus problemas más pequeñitos y a mirar el futuro con mayor esperanza.
En cada ciudad, los expertos, los más capacitados, los mayores, harían de Mentores, Bussiness Angels y apoyarián a los novatos en Semilleros de Empresas.
Las rentas del capital serían penalizadas con mayores tributos que las rentas del trabajo.
La Inteligencia Emocional sería asignatura obligatoria en escuelas primarias. (y no haría falta enseñarla en las secundarias.... ya la tendrían aprendida!!)
En lugar de invertir el dinero en programas de prevención de malos tratos, de castigo a maltratadores y delincuentes, se reforazaría la enseñanza de los valores de igualdad, de aceptación de la diversidad, de superación personal, de autoconfianza.
Señores jugadores del juego del dinero... dejen de una vez de mirar la pantalla del ordenador donde sus ceros aumentan, giren la cabeza un poco, solo un poco, y verán a ese pobre padre que se ha quedado sin trabajo y que no tiene valor para volver a su casa, con las manos vacías y ver la carita de sus hijos.
Giren la cabeza un poco y verán a familias enteras expulsadas de sus hogares por haber creído en el sueño de la casa propia, en el cuento del banquero de mano abierta que ingresaba comisiones por cada hipoteca que conseguía firmar.
Señores jugadores del juego del dinero, dejen de hacernos creer que "esto tenía que pasar" y empiecen a HACERSE RESPONSABLES de sus errores y su falta de valores.
No podemos salir de esta crisis, haciendo lo que estábamos haciendo hasta ahora, jugando al juego que aún seguimos jugando.
Solo un GRAN CAMBIO, un CAMBIO VALIENTE, puede acabar con esta GRAN CRISIS de VALORES.
La mayoría de las personas, se sentiría a gusto, con un trabajo o una fuente de ingresos suficiente para darle a sus hijos lo necesario para poder valerse solos cuando ellos no estén.
No es lo que tenemos, lo que nos hace SERES HUMANOS. No es la capacidad de pensar lo que nos hace SERES HUMANOS.... porque ya vemos que estamos siendo INHUMANOS en multitud de ocasiones. Lo que nos hace SERES HUMANOS son nuestros valores..... qué lamentablemente, algunos han perdido mientras juegan al juego del dinero.
Por eso, vuelvo a repetir, ¡cambiemos de juego! El único juego posible, para no sucumbir como romanos, egipcios, mayas, etc... es empezar a jugar el Juego de la Humanidad!!








