Tres claves que aseguran el éxito en los estudios

Si tu hijo o hija tiene problemas para aprobar los exámenes, es fundamental que le ayudes a desarrollar cuanto antes sus habilidades para adquirir, elaborar y evaluar sus aprendizajes. El entrenamiento de estos tres procesos cognitivos son las claves para que estudiar le resulte una tarea cada vez más fácil y que se sienta motivado hacia los estudios. Sigue leyendo si quieres conocer mejor en qué consiste cada uno de ellos.
Procesos de Adquisición.
Si le preguntamos a cualquier estudiante de Secundaria: “¿Tú que haces para aprenderte un tema?” lo más probable es que te diga que leyéndolo varias veces. Lamentablemente, este método tan empleado, no suele tener mucho éxito por razones como: la complejidad del vocabulario, la falta de conocimiento general del tema o las distracciones ambientales.
Sólo los estudiantes experimentados se dan cuenta de que la clave para conseguir retener la información radica más en la actitud que en el método de estudio empleado. De hecho, los expertos en Psicología de la Instrucción, recomiendan que se preste especial atención a:
a) La valoración que realiza el estudiante de sus propias capacidades. Si un estudiante cree que no se le dan las matemáticas, tenderá a posponer la práctica de los ejercicios de clase.
b) El análisis de la forma en la que reaccionan ante nuevos aprendizajes. La mayoría de los estudiantes muestran rechazo ante los nuevos contenidos que van a estudiar en materias complicadas, como las ciencias, porque los consideran como aburridos o muy complejos.
c) Los sentimientos y emociones que experimenta en función de sus experiencias anteriores como aprendices. En otras palabras, si son estudiantes de éxito, abordarán la tarea con entusiasmo, pero, si tienen asumido que no se les dan los idiomas, porque hasta ahora nunca han aprobado un examen, no estarán motivados para estudiar ninguna lengua extranjera.
Todos estos factores influirán en la INTENSIDAD de la ATENCIÓN que se preste a lo que se estudia y al GRADO de ESFUERZO con el que se APRENDE.
Procesos de Elaboración
El proceso de Elaboración consiste en que el estudiante elabora personalmente la información a partir de un análisis crítico de la misma. Por ejemplo: aunque todos sabemos hacer una tortilla, cada uno tiene su estilo una vez que ha automatizado el proceso y ha aprendido a añadirle su toque personal.
Lamentablemente, esta forma de construir la información no sólo es ignorada por la mayoría de los estudiantes, sino que además, suele ser considerada como errónea por muchos padres y profesores que anteponen la exactitud del contenido al grado de integración personal del mismo.
Hasta que las escuelas comiencen a priorizar el aprendizaje significativo basado en el desarrollo de los talentos de cada alumno, será difícil que acepten una respuesta creativa o descontextualizada, aunque no errónea en un examen. Pero mientras tanto, se puede enseñar al estudiante a ser “bilingüe”, es decir, a elaborar la información como desee, pero expresándola como lo requiere el profesorado. Te pongo un ejemplo:
Si tu hijo o hija tiene que estudiarse la primera conjugación del verbo “creer”, prueba a enseñarle a conjugar el verbo “creer que los burros vuelan”. De esta forma, las emociones que despierta en el niño el decir “yo creo que los burros vuelan”, ”tú crees que los burros vuelan”, etc.; conseguirán crear un referente para que en el examen cumpla con las expectativas del profesor y ponga “yo creo, tú crees”.
Procesos de Autorregulación
La mayoría de los estudiantes son incapaces de autorregular su aprendizaje, simplemente, porque no consideran que éste les vaya a ser útil en el futuro. Sin embargo, basta con que los alumnos simplemente echaran un vistazo a los libros de los cursos superiores y descubrirían que en el peor de los casos, si realmente adquieren los contenidos ahora, los siguientes cursos serán más fáciles.
Desde esta perspectiva, el estudiante debe controlar su avance como aprendiz, descubriendo la forma en la que absorbe la información con mayor facilidad y efectividad. Para conseguir este objetivo es imprescindible que:
- Conozca cómo se debe estudiar.
- Haya Observado cómo estudian otras personas.
- Evalúe su forma de estudiar.
Todos estos procesos tiene que ver con un Macroproceso llamado metacognición, o lo que es lo mismo: la habilidad de pensar acerca de cómo aprende cada uno.
Los estudiantes expertos pasan más tiempo desarrollando su metacognición que estudiando porque saben que en la medida en que preparen mejor el contenido a estudiar…;Tendrán que estudiar menos.
Si quieres que tu hijo o hija tenga éxito en los estudios, lo que debes hacer es ayudarle a desarrollar su metacognición en los procesos mencionados en este artículo. Para ello, puedes contar con la ayuda de su profesor, el orientador de su centro educativo, o profesionales de la psicopedagogía externos al centro. Lo importante es que empieces cuanto antes y seas constante.








