El Arte de Crear el Amor en tu Vida

Uno de los temas que más tratamos en mi consulta, son las dificultades que las personas experimentan en la relación de pareja. Esos obstáculos se hallan a la hora de encontrar una relación satisfactoria y conseguir que siga funcionando de un modo óptimo con el paso del tiempo
“Si eres consciente de que nadie más puede hacerte feliz y de que la felicidad es el resultado del amor que emana de ti,
experimentarás la gran maestría del amor.” Miguel Ruiz
Uno de los temas que más tratamos en mi consulta, son las dificultades que las personas experimentan en la relación de pareja. Esos obstáculos se hallan a la hora de encontrar una relación satisfactoria y conseguir que siga funcionando de un modo óptimo con el paso del tiempo. Para que esto ocurra, la cuestión más importante es asumir nuestra responsabilidad en ello e iniciar desde aquí el proceso de transformación. Tal como estemos con nosotros mismos, atraeremos parejas en consonancia. Tal como nos tratemos a nosotros mismos, permitiremos que nos traten los demás. Si hacemos cambios en nuestro interior, produciremos cambios en nuestro exterior.
Cuanto mejor es la relación que tenemos con nosotros mismos, mejor es la relación de pareja que establecemos. Podemos desarrollar en nosotros todas las cualidades que queremos ver en el otro. Establecer una sana relación de autoestima nos permitirá disfrutar de mayor salud en nuestra relación amorosa.
La primera cuestión es tomar conciencia de todos los aprendizajes que realizamos en nuestra familia de origen sobre nosotros mismos. En los primeros años de nuestra existencia, construimos nuestra identidad y el modo en que nos relacionamos con nosotros, con los otros y con la vida.
En nuestro sistema familiar, sentamos las bases de nuestra autoestima, interiorizamos creencias sobre nosotros, juicios, miedos, vergüenza… De un modo inconsciente, aprendimos cuánto amor nos merecíamos y cómo captar la atención y la energía de los otros hacia nosotros.
Aprendimos muchas cosas sobre la pareja de nuestros padres, para bien o para mal. Esos modelos de amor pueden sernos de utilidad o, quizá, estén creándonos obstáculos. Es importante tomar conciencia y decidir si queremos seguir alimentando esos aspectos o potenciar otros que nos hagan sentir mejor y nos permitan establecer relaciones más óptimas.
Revisar nuestras parejas anteriores y ver cómo y cuándo surgieron, cómo se desarrollaron y cómo terminaron, nos aportará muchísima información respecto a nuestros obstáculos internos. También es imprescindible concluir los asuntos pendientes y perdonar. Cuando asumimos nuestra responsabilidad y aprendemos de nuestros errores, podemos desprendernos de las emociones de dolor por el pasado y dejar que PASE. Al liberarnos de toda esa energía, creamos las mejores condiciones para nuestra relación.
También es muy importante sentirnos completos con nosotros mismos. Se nos ha grabado a fuego la historia de la media naranja. Es necesario hacernos conscientes de todas las expectativas que depositamos en nuestra pareja con ese punto de partida. Si yo soy un ser completo y tu también eres un ser completo, nuestra unión genera mucha más energía y las posibilidades se multiplican. No tengo que hacerme cargo de ti y tú no tienes que hacerte cargo de mí, pues cada uno es poderoso y capaz de ocuparse de sus propios asuntos. Puedo apoyarte y tú puedes apoyarme y ambos nos alentamos para ser lo mejor de nosotros mismos. Desde el sentimiento de ser completo, no hay lugar para la dependencia emocional. Esto genera una gran sensación de libertad y de respeto, que alimenta el fuego del amor día tras día.
Además es imprescindible saber que una relación íntima es un camino de realización personal, lleno de aventuras y emociones. El amor nos abre el corazón y al mismo tiempo activa todos los fantasmas (miedo, dolor, confusión, abandono...) que llevamos dentro. Las heridas que albergamos desde la infancia, aparecen para ser sanadas en la relación.
Cuando surge un conflicto, una crisis, nos está indicando qué parte nuestra es necesario sanar. La intensidad del dolor que sentimos en el presente, es por todo el dolor acumulado del pasado en nuestro campo emocional. Atrevernos a mirar nuestras heridas y sentir lo que estamos sintiendo, genera sanación. Al liberar por fin esa energía emocional estancada, accedemos a nuevos espacios de presencia y libertad en nuestro ser.
Al aceptar las dificultades que se presentan en el día a día, con la conciencia de que son tesoros, oportunidades únicas de experimentar un mayor crecimiento como seres, estaremos en la frecuencia del amor.
Vivir en compañía es todo un arte que integra elementos zen.cillos pero indispensables: consciencia, comprensión, respeto y comunicación. Con la consciencia, cada jugador está atento a lo que surge en él y se da cuenta también de lo que el otro está experimentando. La comprensión brota de este estado consciente: puedo calzarme tus zapatos y comprender cómo estás viviendo tu momento. Desarrollo respeto por el ser completo que eres y la capacidad de hacerte cargo de tus emociones y circunstancias. Así una nueva comunicación es posible. La comunicación auténtica va más allá de las palabras, se produce de campo energético a campo energético. Todo el tiempo estamos COMÚN-UNICA-DOS, incluso en la distancia. Jugamos a ganar ambos, sabiendo que somos del mismo equipo y que, aunque podríamos jugar solos, jugamos juntos por el puro disfrute del compartir.
Ana Jaraba, Mayo del 2012









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