La búsqueda de la felicidad
La búsqueda de la felicidad es deseo universal. Fracasamos en ese intento porque la relacionamos con nuestras necesidades individuales; queremos algo y pensamos que al conseguirlo seremos felices, pero parece que ese desear personal nos trae insatisfacción, pues no nos da la felicidad que anhelábamos.
Al tratar de estudiar el asunto lo más conveniente es hacerlo de manera impersonal hasta donde es posible. Creo que la felicidad de una persona no es más importante que la de cualquier otra, sin embargo, la mayoría de las actuaciones se hacen creyendo que lo personal es lo más. Algo que acompaña el deseo de la felicidad en el plano material, es la comodidad, el confort, deseo que comparten los animales y las plantas.
Vemos que un gato instintivamente se mueve hacia el salón donde encuentra comodidad y agradable calor, y una planta se direcciona a donde encuentra mejor calidad de luz solar. La índole de la vida es evolucionaría, hay un instintivo movimiento de parte de toda vida, hacia el gozo también instintivo de vivir. Ese mismo impulso instintivo lo encontramos en cada ser, en cada vida INDIVIDUAL. Se pudiera pensar que la vida es como una oleada DIVINA que se vierte al exterior, y que su naturaleza es expandirse. Esto es verdad en la vida, en todas las formas, ya sea la más pequeña o la más organizada. Pero cuando la vida se expresa en el reino humano lleva consigo una mente distinta a la de los reinos anteriores.
El ser humano tiene una capacidad de memoria que no tiene ni siquiera el animal más evolucionado, y por esto tiene cierta noción del YO. Esta noción del YO es la conciencia evolucionante, la noción de los sucesos y la memoria de las cosas pasadas. Pudiéramos decir que el ser humano es consciente en cierto grado de que otras criaturas no lo son. Y esta consciencia que podemos llamar AUTOCONSCIENCIA, le abre posibilidades pero también le trae desventajas y complicaciones mientras la humanidad adquiere conocimiento. Por lo tanto esta búsqueda de felicidad se vuelve consciente y no es inconsciente como en las otras criaturas de los reinos inferiores. Debido al hecho de tener memoria se vuelve hacia hechos pasados y quiere repetirlos.
En estas condiciones no acepta la vida como se va presentando sino como el la organiza de acuerdo a su memoria, anhelando lo que no tiene, cosa distinta sucede en los animales y seres inferiores. Justa razón tenía el poeta inglés cuando anunciaba ”Miramos el futuro y pasado, y queremos lo que no está en el presente”. No solo buscamos la felicidad, sino que tenemos el problema de la felicidad. Los animales al igual que nosotros tienen sexo, pero en la etapa que tenemos el problema llamado SEXUAL, junto con otros más, y ese problema es creado, porque siempre se encuentra insatisfecho con lo que se tiene y siempre estamos buscando lo que no teemos. Esa es la razón por la cual la humanidad en busca de felicidad encuentra tristeza y abatimiento con frecuencia.








